La apnea del sueño es más que un simple trastorno respiratorio: es una condición seria que puede afectar tu salud de manera significativa.
¿Qué es la apnea y qué es la hipopnea?
Se define como apnea al periodo en que una persona deja de respirar por al menos 10 segundos, lo que equivale a un 0% de flujo de aire que ingresa a sus pulmones. Es distinto de la hipopnea, que es cuando se reduce el flujo de aire que ingresa por más de un 30%. Ambas situaciones pueden disminuir peligrosamente la saturación de oxígeno, lo cual es muy riesgoso para el individuo.
Los 3 tipos de apnea del sueño
Apnea obstructiva del sueño (AOS)
En esta variante, la vía aérea superior, que incluye la cavidad nasal, faringe y laringe, colapsa, impidiendo la entrada de aire durante al menos 10 segundos. Es un problema común que puede afectar la calidad del sueño y, por ende, la calidad de vida.
Apnea central del sueño (ACS)
En este caso, el cerebro no envía las señales adecuadas para que los músculos que controlan la respiración funcionen correctamente. Esta forma de apnea puede tener diversas causas y requiere una atención especializada para su manejo.
Apnea mixta del sueño
Esta es una combinación de la apnea obstructiva y la apnea central del sueño, siendo relativamente poco común. La presencia de ambos tipos de apnea presenta desafíos únicos en el diagnóstico y tratamiento.
¿Cómo afecta en mi día a día tener apnea del sueño?
Nos afecta negativamente, ya que cada día presentaremos esta sintomatología asociada:
Somnolencia diurna
Sensación de sueño no reparador
Cansancio crónico
Dolores de cabeza matutinos
Irritabilidad
Mal humor
Apatía (falta de emoción, motivación o entusiasmo, indiferencia ante estímulos)
Depresión
Dificultades en la concentración
Pérdida de la memoria
Disminución de la libido
Impotencia sexual
Incremento del riesgo de accidentes
¿Qué riesgos tiene para mi salud?
Ambos tipos de apnea del sueño pueden tener consecuencias serias para la salud. La disminución de la saturación de oxígeno puede afectar el rendimiento diario, la concentración y, a largo plazo, aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud, tales como:
Hipertensión arterial (HTA)
La interrupción repetida de la respiración, debido a la apnea del sueño, contribuye al aumento de la presión arterial.
Hipertensión pulmonar
La apnea del sueño no tratada puede elevar la presión arterial en los pulmones.
Accidentes cerebrovasculares
La apnea del sueño ha sido asociada a un mayor riesgo de eventos cerebrovasculares.
Isquemia miocárdica e infarto agudo al miocardio
La disminución del ingreso de oxígeno, debido a la apnea del sueño, puede favorecer eventos cardiacos.
Insuficiencia cardiaca y enfermedades coronarias
La falta de oxígeno durante la apnea agrega una presión adicional en el corazón, aumentando el riesgo de estas patologías.
Resistencia a la insulina
Al ingresar menos oxígeno, debido a la apnea del sueño, se altera el metabolismo de la glucosa, generando resistencia a la insulina.
Arritmias
Los episodios de apnea del sueño pueden desencadenar ritmos cardiacos irregulares.
Deterioro cognitivo
La falta de oxigenación constante contribuye a problemas cognitivos y de memoria.
¿Qué factores pueden causar apnea del sueño?
Obesidad
El exceso de peso, en particular alrededor del cuello, puede contribuir al colapso de las vías respiratorias durante el sueño.
Alteraciones craneofaciales y del cuello
Anomalías en la estructura facial y del cuello pueden obstruir las vías respiratorias, contribuyendo a la apnea del sueño.
Sexo masculino
Los hombres tienden a tener un mayor riesgo que las mujeres, aunque la apnea del sueño también afecta a mujeres, sobre todo después de la menopausia.
Hipotiroidismo
El bajo funcionamiento de la glándula tiroides puede afectar negativamente la función respiratoria durante el sueño.
Incremento de edad
Con el envejecimiento, las estructuras del cuerpo, incluidas las vías respiratorias, pueden volverse más laxas, aumentando el riesgo de apnea del sueño.
Antecedentes familiares
La predisposición genética también puede desempeñar un papel en la susceptibilidad a la apnea del sueño.
Menopausia
Puede aumentar el riesgo de apnea del sueño debido a cambios hormonales que pueden provocar trastornos respiratorios durante el sueño.
Uso de medicamentos relajantes y opioides
Pueden suprimir la respiración y aumentar el riesgo de apnea del sueño, debido a la posible obstrucción de las vías respiratorias durante el sueño.
¿Cómo puedo tratar la apnea del sueño?
Existen diversos tratamientos y entre ellos se encuentran los dispositivos de presión positiva continua para la vía aérea, lo que se conoce como CPAP. Este dispositivo ha demostrado su eficacia siendo la mejor opción para suprimir eventos respiratorios, corregir la desaturación y los ronquidos, mejorando la calidad del sueño, la somnolencia diurna y otras consecuencias negativas que producía la apnea del sueño.
Existen tratamientos quirúrgicos y de hábitos para mejorar la higiene del sueño, entre otros; sin embargo, estos no logran equiparar la eficacia del CPAP.
Para confirmar la presencia de la apnea del sueño: la poligrafía respiratoria
La poligrafía respiratoria es esencial para detectar y diagnosticar apneas del sueño, un trastorno con graves implicaciones para la salud si no se trata adecuadamente. Este método monitorea diversos parámetros respiratorios durante el sueño, como la frecuencia respiratoria, el flujo de aire y los niveles de oxígeno en la sangre, identificando interrupciones que pueden indicar apneas.
Es crucial evaluar los resultados de la poligrafía con tu médico tratante para determinar el mejor plan de tratamiento. Aunque es útil para el diagnóstico inicial, algunos pacientes pueden requerir confirmación mediante polisomnografía si los resultados son ambiguos o si se sospechan otros trastornos del sueño.
¿Crees que puedes tener apnea del sueño?
Parte con el autotest y, si el resultado lo sugiere, agenda tu poligrafía respiratoria.